Imagen de FÍATE

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domingo, 27 de mayo de 2018

ESPAÑA, VIRTUAL O VIRTUOSA

UNA, DIVERSA Y LIBRE


Como una metáfora de la actualidad, aparecen hoy en la portada de La Nueva España unos jóvenes "cogiendo olas" en un mar contaminado por aguas fecales, y a su lado una foto de Montoro en "Busca y Captura", acusado de dañar a la economía asturiana.
La cloaca Gürtel ha reventado violentamente para acabar con España; y sus oleadas de detritus ya están cubriendo a los miembros del gobierno.

Todo se precipitó con la llegada del milenio. El siglo XX vino trufado de dolor y lucha. Cansados de andar, los listos de turno buscaron un atajo: les dieron cancha a unos locos y usaron su locura destructiva para hacerse con los mandos de la nave, "por seguridad". Y a partir de ahí, desde la ventajosa posición de tener el telemando en sus manos, nos preparan una faena tras otra, a ver si tiramos de una vez la toalla de la virtud...

Me da arcadas, pero tengo que tragármelo, ese rancho amargo de LaPrensa diaria. Pasa algo en mi calle y soy testigo; llego a mi casa, lo leo en Internet y me repugna: pero ¿qué me estáis contando? Y así, día tras día.
La gran noticia de la aprobación de los Presupuestos nos llegó desfigurada. En vez de grandes titulares aparecieron en las portadas comentarios casuales, como si el despliegue principal ya hubiera tenido lugar días atrás y al presente sólo tocara  comentarlo. Ese modo sibilino de informar lo había inaugurado la Gaceta y ahora es fielmente seguido por la cABCera informativa -viscosaurio policéfalo mutante. Ésta es como una hoguera voraz que arrasa con todo, verdades y mentiras, virtudes o vicios; subsidiaria de las calderas de Pedro Botero, nada la frena en su siniestra misión de agotar las energías de esta parte de la humanidad que lucha por su vida en España. Cuando decae la temperatura de su horno, aguijonea a los balrog de turno para avivar las llamas de nuevo y tener contento a Melkor.
Hace cuatro años, esa legión de sicarios persiguió a Rajoy con saña, pero él, de tierra de meigas y bien aplomado, resistió sus ataques y consiguió zafarse de todas sus emboscadas. En aquella ofensiva, que pretendía desollarle a él y desolar el país, exhibieron su fuerza los espectros del anillo, significándose dos de entre ellos, que hicieron alianza: los Riveránchez y Sanchivera. Su siniestra pinza estuvo a punto de desbaratar todo lo que con tanto esfuerzo sumaron generaciones de españoles, y sólo el conjunto de virtudes de nuestro lider y la sensatez del pueblo consiguió salvarnos del desastre.
Al día siguiente de la aprobación de los Presupuestos, con la misma sordina informativa, escuchamos a través de las ondas las respuestas de un Presidente gris a las preguntas de un divo de la radio. Por la exigua cuota de presencia de Rajoy en los medios, aquella entrevista nos hizo pensar a algunos que el trabajo esforzado del ejecutivo iba por fin a ser más valorado. Pero ¡ay! qué pronto vino, y qué grande fue el desengaño. Apenas unas horas más tarde, el formidable golpe al PP de la espada de la justicia nos robó el aliento y los débiles ecos de la mortecina charla radiofónica acrecentaron aún más la pena y la preocupación por el futuro de España.
El bando azul perdía alfiles, caballos y peones, y el rey quedaba en jaque. En un sobre naranja, lacrado en rojo, se ponían condiciones: Dimisión de Rajoy o guerra a muerte al PP.
Al día siguiente se anotaba en el Registro de las Cortes una Moción de Censura al Gobierno. Las rotativas de la cABCera echaban humo con furiosas acusaciones al Presidente y con aparatosos gestos de indignación. Los espectrales Riveránchez y Sanchivera se lanzaban de nuevo a la conquista de la Corona Católica de la Tierra Media. Con sus espuelas chorreando sangre, cabalgaban ya por la llanura enarbolando los pabellones del odio y azuzando a las hordas de orcos despiadados.
La angustia de aquel año y medio sin gobierno en España, hostigados desde afuera y desde dentro por rabiosas jaurías invisibles, ha vuelto a retorcer mis entrañas. Las afrentas a nuestra convivencia que encabezó Rivera con su obsceno oportunismo, y las tensiones con que nos acogotó Sánchez con su insidiosa terquedad, están aún demasiado vivas como para olvidarlas. ¿Qué escondían entonces sus mentes y qué les hace ahora tener la desfachatez de mostrarse como paladines de la justicia?
Llevo ocho años poniéndome en riesgo denunciando faltas de la administración y he sabido de primera mano que la justicia española deja mucho que desear. Y por eso me pregunto ¿a quién le conviene que se dé por buena la demoledora sentencia del caso Gürtel? ¿Quién y por qué nos quiere hacer creer que la financiación irregular de los partidos es el más execrable crimen imaginable?
Para empezar, no conocemos su contenido. Cada cual es libre de confiar en quien le parezca pero, mirándolo objetivamente, la situación de la justicia es más bien  para dudar, ya que los propios que tienen esa encomienda se han echado a la calle para protestar por las presiones que les impiden ejercerla con libertad y por su falta de medios. No tenemos ninguna seguridad de que se trate de una sentencia justa. El ex-edil de la supuesta trama que "cantó" y "disparó el caso", apareció en la cABCera avalando el juicio, como argumento concluyente de la limpieza del proceso, en un nuevo acto de desprecio al recto entendimiento del pueblo soberano.
Qué hay de las pistas seguidas, de las tramas urdidas y de las personas involucradas en ellas; qué hechos resultaron probados y con qué datos; qué investigadores inteligentes ataron tan bien los cabos que lograron cazar a tan avezados granujas; ¿qué pasó, por ejemplo, con Cospedal, a la que al poco de sentarse en Fuensalida puso Bárcenas contra las cuerdas y desde entonces subió tanto? Y, en fin, ¿dónde está toda esa información precisa que se ofrece a un pueblo culto y responsable para blindarlo frente a la mentira?
Pensando en esas cosas no puedo evitar recordar que con el atentado de Atocha, tres días antes de unas elecciones generales, pasó el gobierno de las manos del PP a una minoría exigua del PSOE. Muchos expertos calificaron la campaña informativa de aquella época como una de las mayores manipulaciones mediáticas de la historia... y el modo de hacer política cambió desde entonces una barbaridad.
El conocimiento detallado del fallo judicial se trocó por arte de birlibirloque en el debate sobre la sustitución de Rajoy. Y hay que tragárselo. Es urgente abordar la regulación de los derechos y deberes de la industria de lo que se publica. Porque los intereses de algunos nos salen carísimos a la mayoría, sobre todo a la mayoría que quiere vivir honradamente de su trabajo. No sólo por la ignorancia a que nos abocan los sesgos informativos, sino por las ingentes pérdidas que nos suponen los caminos errados por los que nos conducen. Antesdeayer se conoció el fallo, unas horas más tarde la Moción; ayer se nos pasó en blanco con la final del Madrid, y hoy nos despertamos con la cara de Feijóo en las portadas de la cABCera. Impresentable.
Los magnates de LaPrensa toman el ruedo ibérico como si fuera su corralito y está claro que no nos quieren, que son enemigos de la España de bien y orden, de Rajoy ... y de los que quieren enterarse de las cosas. Con la excusa de esa sentencia les faltó tiempo para poner a sus voceros a clamar al cielo, como si el cielo les importara mucho. Unos del PP roban en Pernambuco y se levanta un monumental tsunami a las puertas de la Moncloa.
Y si resultara probado que el PP sufragaba sus campañas con dinero negro o de dudosa procedencia, qué tendría eso de nuevo -a parte de que sea punible. ¿No hacen todos lo mismo? ¿Cómo se sufragan C's y Z's? En la Fundación Fíate llevamos cinco años pidiendo a las autoridades un local para atender a alumnos con dificultades y aún no nos lo han concedido; desde su presentación oficial, en que hubo foto y promesas, ni un renglón en los periódicos, ni un minuto en las ondas. En cambio Cs abre vistosos locales en buenas zonas de las ciudades, aparece triunfalmente en los medios un día sí y otro también, le dan permiso en los ayuntamientos -tal y como el nuestro- para sacar módulos de oficinas a los paseos y hacerse cercano a los ciudadanos... ¿con qué paga esa imagen tan honorable un partido que dio a conocer a su líder posando desnudo con una mano delante y otra detrás, y que no ha dado a España hasta ahora más que problemas?
El mensaje que nos lanza LaPrensa es que el PP es agua estancada que no deja que otras más claras (sanchece's) fluyan libremente. Sin embargo, entre la gente corriente se tiene la opinión de que, en cuanto a honradez, todos los políticos son parecidos; y que claro que hace falta más limpieza pero ¿de dónde va a salir?.
Los medios insisten en que la clave está en un cambio de Presidente. Sustituyendo "la cara rancia" de Rajoy por la de Feijóo, Rivera o Sánchez, se solucionaría el problema. La pega es que, como la ética no es cosa de apariencias, es muy probable que pasados unos meses estuviéramos peor que antes. Si el fin de la moción fuera "hacer limpieza", se me plantea una duda. Imaginemos que se quedan sólos en la Tierra, con todos sus recursos actuales, una pareja culta y bien avenida ¿se acabaría la corrupción? Decir que sí sería afirmar que el problema es económico, y decir no nos metería en filosofías. Extrapolando, el mal de España sería o bien económico o bien educativo, pero en ningún caso de la pinta del Presidente. La cuestión es que al actual ocupante de la Moncloa le casan bastante bien las cuentas y al mismo tiempo piensa que la educación es importante. Y ésta es la clave de por qué Rajoy resulta inconveniente para LaPrensa.
Cohabitando en un mundo limitado, a todos nos afecta la tensión entre el bien común -el Bien- y el bien individual; y cuánto más escaseen los recursos, más nos afecta. Los peces grandes confían en su dinero y no piensan en gastárselo en la educación de los peces chicos (no fuera a ser que esa jugada también les reportara beneficios y su vida cambiara). Ellos, los grandes, mandan en los partidos -los costean y los manejan- y en los países, o casi; y sólo aceptan que se hable del bien común para garantizarse su bien particular. ¿Quién es el guapo que se va a atrever a chistarles? Esta es la pregunta del millón, o sea, ¿cómo cambiar al ser humano? Ahí es nada. Que no nos vengan con milongas de marcas de partido agotadas, de presidentes no creíbles o de guapos con nuevos aires. Si tú, querido lector, echas de menos un cambio, hay alternativas (puedes leer este verano mi libro La Brisa del Alcázar, por ejemplo, y te aseguro que además de entretenerte te sacará de la rutina) pero en ningún caso te recomiendo que votes a Cs.
Rajoy está demostrando ser un líder de pies a cabeza. Está aguantando carros y carretas, llevando el timón en el período más confuso y convulso de toda la historia de nuestra joven democracia. Los problemas del país no vienen de él ni de su partido; son los problemas de la vida, de ese interrogante que nos cuelgan al nacer: y yo ¿qué hago? ¿por dónde voy, de quién me fío? ¿es lícito robar, odiar, matar? ¿hay escapatoria? y finalmente ¿tengo que votar al que me promete el oro... o es más cierto que si siembro con lágrimas cosecharé entre cantares?
Antes de este ciclón mediático -o ciscón cismático- llevábamos muchos días de sequía informativa y de pronto las pantallas se cubrieron de maleza y se hizo imposible distinguir nada, salvo el balón de fútbol.¡Basta ya! ¡No somos tontos! Esta situación es, a la luz de la reciente historia, indicio suficiente para considerar que sigue en marcha un serio intento de desestabilizar a España. Dar por hecho, sin que se conozcan sus términos, que la sentencia Gürtel justifica otras elecciones, es un acto de encubrimiento de una acción bastarda y hay que pedirle responsabilidades a LaPrensa. Y pasar por alto, como si fuera cosa del "postureo", el rasgado de vestiduras de Riveránchez, es taparse la cara para no ver la verdad: que esos líderes son en realidad títeres que buscan tomar el país para instaurar en él un régimen que premia la villanía y castiga la honestidad.
¿Queremos una España virtual - la que nos cuentan- o la España virtuosa que no hace ruido pero con la que puedes contar? A vueltas con el himno español, los que amamos la España generosa y sincera, tenemos la obligación de cantar bien alto los versos primero y último -al menos- de la letra más conocida de la Marcha Granadera: ¡Viva España! ... de trabajo y paz.










domingo, 6 de mayo de 2018

DIOS ES AMOR

¡Que loco estás, Jesús!
Hoy sí que tengo que decir ¿por dónde empiezo? y, hoy también, más que nunca, responderme: "Rezando". (P...Amén) Dejo atrás muchísimas ideas y/o conexiones neuronales-mentales-divinas y menos divinas que se han agolpado de pronto a las puertas de mi mente diciendo ser las primeras, las que con más derecho merecían entrar, y voy con "lo" más importante: Hoy, domingo, ha empezado la verdadera vida. Y esto lo voy a clavar en la puerta de mi casa y en mi frente, como el SHEMÁ.
Dejo atrás pues esas mil doncellas y menos tales que alborotadamente se empujan para entrar a vivir conmigo; algunas bellísimas, ciertamente, y otras "con mucho encanto". Porque muy por encima de toda su rutilante belleza sé que su valor es nada comparado con la excelencia que encierra la siguiente afirmación: La vida consiste en esto: Dios es Amor.
Y por amor me ha ganado para sí. Nos ha ganado para sí. Según san Juan se ha manifestado la Vida, el lugar donde el hombre 'aquí abajo' se encuentra con y como Dios. Todos lo buscábamos y dábamos vueltas a su alrededor sin verlo. Probábamos a meter la llave y no se abría la puerta que nos había parecido la buena. Pero Juan corrió y vio aquella puerta al amanecer del domingo de Resurrección (y luego al amanecer del primer día laborable, cuando él y otros seis pasaron la noche sin pescar nada) y fue el primero en saber que era la buena aunque dejó que fuera Pedro el que metiera la llave (al hacerlo los agarró un temblor pero la misma llave los sostuvo anclados a un tiempo al suelo y al Cielo).
¡Basta de misterios! la llave es la fe. Pequeña palabra -como la semilla del Reino- pero que contiene en sí el infinito mundo.
Kerigma -anuncio-, o sea, respuesta al misterio de la vida, y desde ya mismo, cuaderno de navegación para los "pequeños" de este mundo: Dios, el Perfecto, nos eligió a cada uno de nosotros  desde siempre para ser perfectos como Él por el amor. Libres, por supuesto; y por tanto vulnerables. El malo -hecho libre también- nos engañó y se nos cerraron los ojos para encontrar el camino de regreso a la casa del Padre, donde todo es paz y armonía. Dios, que por ser amor, no puede dejar de amar, se compadeció de manera infinita de nosotros, sujetos y al mismo tiempo objetos de amor. Y aquí viene lo gordo: Envió a su único Hijo (porque si hubiera tenido muchos no tendría tanta gracia el gesto) al estado paupérrimo en que había quedado el hombre, a la esclavitud del pecado por el miedo a morir, inoculado por medio de un fruto apetecible a los sentidos y a la "inteligencia".
Inciso: Una manzana a la puerta de mi casa me dijo que la comiera. Encontré en ella un papelito enrollado que ponía una cita de Ortega y Gasset:
"Ensimismarse y alterararse"; La Nación, B.A., 19 de marzo de 1933. [Es nuestra existencia un enfronte perenne de dos elementos heterogéneos -el hombre y su antagonista, ese "otro" que no es el hombre y lo rodea, lo envuelve y aprisiona, llámesele circunstancia o mundo o Dios o como se quiera. Esta dualidad y contraposición es siempre una lucha, magnífico combate, cualesquiera sean las formas y carices que adopte, angustia o alborozo, tragedia o comedia. Esta polémica, que constituye la materia misma de que está hecha nuestra vida, radica en la necesidad de que el hombre y el mundo, que se son mutuamente extranjeros, heterogéneos, se hagan homogéneos, se identifiquen. Cuando esto acontezca, si esto acontece, la vida humana se dejará atrás a sí misma convirtiéndose en divina existencia. Porque la diferencia última entre Dios y el hombre consiste en que para el pobre hombre vivir significa estar en una circunstancia, por tanto, en algo que no es él, que le es ajeno y extraño. Por eso se pasa la vida "extrañándose". Dios, en cambio, existe flotando en su propio elemento: nada le es extraño, se baña en sí mismo y habita en su  propio país, en su propia casa. Dios es su propia circunstancia. Cuando un cristiano dice que nos ha hecho a su imagen y semejanza dice, tal vez, algo verdadero, pero exagera un poco, exagera bastante. Y esta exageración resulta sobremanera cruel. Es casi una burla. Porque lo que el cristiano quiere decir con eso es que el hombre tiene de Dios precisamente lo que le falta. El hombre -a diferencia del mineral y acaso del animal tiene, en efecto, la necesidad, quiera o no, de llegar a unificarse con su contorno para sentirse en él "dentro de casa", por tanto, tiene, en este sentido, la necesidad de ser como Dios. Pero esto supone que le falta esa unificación y posee de ella sólo lo más opuesto que puede haber de una cosa, a saber, el afán de ella. Del mismo modo puede definirse el manco diciendo que es un hombre con dos brazos, sólo que le falta uno. Este querer lo que no se tiene, este sentir la falta de algo que nos es menester, este ser sustancial y activamente menesteroso es la condición del hombre]...que no conoce a Jesucristo, digo yo. Y añado, parafraseando el título de este artículo: Deprimirse y desequilibrarse; desanimarse y luchar; ser carca y ser progre; la cara y la Cruz; el alfa y la omega...son caras distintas, pero de la misma moneda, que es la síntesis, que es Jesucristo. [Y sigue la cita: "Pero semejante manera de definir la vida humana por su lado triste y deficiente, aun siendo verídica, es parcial. Parece evidente que si fuese sólo eso -defecto y esencial desventura- al llegar a ella el hombre la abandonaría. Mas si sigue en ella, si vive es que acepta el defecto, la desventura, la dificultad y el absoluto riesgo que ella es. Pero entonces la convierte de desdicha y desventura en tarea entusiasta que se acepta, esto es, en aventura y empresa. De tal suerte, en mi interpretación de la vida transparece la unión indisoluble, la mutua necesidad de venir a síntesis, de las dos grandes verdades históricas sobre ella: la cristiana, para quien vivir es TENER QUE estar en un valle de lágrimas, y la pagana, que convierte el valle de lágrimas en un stadium para el ejercicio deportivo. La vida como angustia y la vida como empresa. Repito mi razonamiento: para sentir la angustia es preciso seguir en la vida. Si yo me voy de la vida se acaba la angustia. Pero seguir en la vida es aceptar libérrimamente la tarea penosa que ella es. Y esto es la definición del esfuerzo deportivo.] Para mí, católico, vivir CONLLEVA estar en un valle de lágrimas pero vivir no es tener que estar en ese valle de lágrimas; antes bien, pretender salir de ese valle gracias al conocimiento -al esfuerzo deportivo-, eso sí que es un sinvivir.  'Repito mi razonamiento': Dios que nos dio la Vida, ha hecho consistir la Vida en su Hijo Jesucristo, verdadero Hombre y verdadero Dios para siempre, y en esa verdad se subsume la angustia y el esfuerzo y cobran sentido y se trascienden. [(Sigue OyG:) La empresa vital consiste, pues, en que el hombre, quiera o no, tiene, si vive, que afanarse en identificar, en fundir el mundo y su persona. Todas las dimensiones de nuestra actuación se ocupan exclusivamente en esto. Pero hay una que es la principal y a quien compete, por lo mismo, el rango superior en el repertorio de las actividades huamanas: es el conocimiento./ El conocimiento se define tradicionalmente como la aprehensión del ser, de lo real por el pensamiento. Por tanto aquí está el pensamiento, el sujeto -ahí está el ser, el objeto. Se trata de que el ser pase dentro del pensamiento, se identifique con él o de que el pensamiento pase dentro del ser.] Esas dos grandes alternativas fueron desarrollads por la antigüedad y la modernidad, respectivamente./ A continuación anuncia Ortega su hipótesis: ni dar por supuesto el Ser, ni forzarlo a entrar en nuestras categorías; la vida es un camino, un encargo de hacer el Ser./ Inaugurada por Descartes, la etapa moderna estaría, según Ortega, entrando en crisis a comienzos del S XX. De la misma forma que ocurrió de 1.550 a 1.650, podría ocurrir ahora, en nuestras centurias, que se estuviera agotando la cultura moderna y que nuevas necesidades de respuesta estuvieran interpelando directamente a cada individuo. En el estadio avanzado de una cultura queda el individuo atrapado por el colectivo; el llamado hombre "culto" se mueve entre tópicos del pensamiento que ya no sirven de soporte de la existencia, la cual estaría rebasando todas las categorías al uso; y en ese estadio hay una 'vuelta a la naturaleza', a la identificación directa del individuo con su entorno. Salir por tus propios pies de ahí, de esa 'era más que trillada', con nuevas ideas, se convierte en un viaje por un desierto cultural; es necesario atravesar por una gran "soledad cultural" para ser germen de algo nuevo que sea base de crecimiento para venideros tiempos...que también se agotarán y otra vez vuelta a empezar. Sí, justamente de esto hablaba yo en este blog hace tiempo cuando decía que ante la gran confusión reinante -propia de toda crisis, según Ortega- cabe sólo como alternativa regirse por las verdades, por las evidencias, más cercanas, por las experiencias individuales indiscutiblemente válidas, pero que, siendo la resistencia a morir del monstruo -que la ausencia de razón-conocimiento-vida- ha ido construyendo en años de decadencia, la única posibilidad de dar el salto, de meterse en el desierto hostil y sobrevivir, es la consideración de que Dios te Ama y te cuidará. Y siendo cierta la creencia, una nueva generación surgirá para florecer en el futuro.
Retomando el hilo, al morder una manzana entró el Hombre en el stadium de la paganidad ansiando alcanzar la paz. (Aunque más que a un premio accedería a una condena, pues correría en el estadio detrás de una zanahoria que 'el perverso empresario' haría mover, mediante algún mecanismo, siempre por delante del atleta. Esto no lo dice Ortega, porque aún cuando va muy rápido por la calle interior del circuito, 'carece de las alas de la fe' para elevarse y ver el truco. Él, cuando parece que va a dar alcance a la presa, ésta se le vuelve a escapar. Se da uno cuenta de que a Ortega le sucede esto cuando, haciendo repaso de la historia, puentea los muchos santos que -incluso en su propia patria- han encontrado el atajo para salir victoriosos del magnífico combate de la vida. Ahí está por ejemplo el milagro de Fátima coetáneo del filósofo, que ni le roza siquiera porque corre con anteojeras; porque también es un 'hombre culto', condenado por su propia sabiduría a dar vueltas y revueltas al estadio.) Hallado, pues, por mí el rollo apetecible en la manzana iba a hincarle el diente cuando además de las necias vinieron también las prudentes en tropel a llamar a la puerta de mi ser.
Mi querido Ortega y Gasset, el tal dilema que cree Vd superar afirmando que en los nuevos tiempos habrá una tercera vía consitente en definir la vida como un quehacer, ya hace tiempo que está implementándose y que transe la historia de la antigüedad y de la modernidad silenciosamente; nos ha sido revelada por el misterio de la redención a los que no nos sonrojamos por usar la pequeña llave de la fe. El que dice que ama -porque los paganos también creen que aman- pero no conoce a Dios, se ama sólo a sí mismo. El que se anima a tener a Jesús por amigo y persevera en esa amistad, ha resuelto definitivamente el enigma de la vida. Vivir es estar siempre con Cristo y ésa es la única casa en este mundo en la que nunca falta nada y todo nos es dado, aun cuando todo sea a un tiempo quehacer o tarea.
Entra tú por esa puerta y contempla: Dios mismo -Hijo- renuncia a su Vida de Dios. Él entra en el stadium del mundo como el bebé de una familia pobre; crece como un obrero doliente; se rebela como un líder de minorías; trabaja de sol a sol como un cooperante altruista; y muere como un abyecto criminal. Y en esa "pasión" de su existencia no deja ni un momento de ser Dios: "He ahí el misterio humano -Ecce homo". La divinidad está a nuestro alcancce, lo que Él ha vivido es lo que vivimos nosotros; la fe nos une a Él si creemos que es posible su Resurrección. Y AHÍ justamente engranamos con la vida divina para siempre. Nos capacitamos para descubrir los engaños que nos llevan al retortero de la desesperación y la muerte. Y crecemos sin parar en conocimiento de la Verdad y en fuerza para vivir. El verdadero conocimiento no son ideas concebidas por la sola inteligencia; la verdad no es una idea, es UNO.
A Él la gloria y la alabanza por siempre. Y a Ortega y Gasset gracias por buscar. Y q.e.p.d.
Primer domingo de mayo de 2018; día de la Madre.
Le dedico este artículo a mi querida esposa, por darme Vida. Sé que mi madre, desde el cielo, aprueba y se complace con esta dedicatoria. Ella recibió una tradición que a su vez me pasó a mí, según la cual, lo bueno existe como Ser en sí mismo, ajeno a la subjetividad. Eso facilita entre las generaciones el necesario entendimiento para afirmar y prolongar la vida más allá del tiempo presente.