Imagen de FÍATE

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martes, 17 de diciembre de 2019

¿CÓMO LO VES?

Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni mente humana ha podido concebir lo que Dios tiene preparado para los que le aman

Información veraz, justicia, libertad de expresión, libertad para educar a mi hija, libertad para emprender y libertad religiosa, son para mí las cuestiones clave que me gustaría ver garantizadas por el próximo gobierno. En todas ellas sufro severos recortes.
Son esas mis prioridades porque aspiro a bienes superiores: Verdad, bondad, belleza; y como los derroteros de este mundo van por otro lado, me veo atacado en esos derechos fundamentales, que emergieron como tales en la historia reciente por el dolor sufrido en grandes quiebras sociales.
Quiero saber cómo va mi país y miro, por razón de economía, los diarios digitales. Esta temporada leo el ABC y no me aclaro, porque, aparte de que el gobierno no informa, ellos mismos hacen muy árido enterarse. En vez de presentar un relato unificado, claro y didáctico, hacen todo lo contrario: lo fragmentan con enlaces que dispersan más que aclaran, a veces te llevan a noticias añejas, o a otras que cuesta relacionar con lo que se estaba leyendo. Por otra parte desconciertan también con la súbita irrupción o interrupción de informaciones (hoy es residual la información de ayer sobre Andalucía y en cambio recibimos de sopetón una advertencia muy seria de la UE sobre nuestra economía). Parece un proceder errático pero es justo lo contrario, y es, por supuesto, una degeneración del oficio de informar. 
Hoy, con mucho esfuerzo, saqué en conclusión que medios de comunicación, partidos, instituciones (todas, incluida la Iglesia jerárquica), gobiernos y supragobiernos, están de acuerdo en guardar silencio sobre lo que está pasando.
Hay un partido que intenta formar un gobierno estable con los apoyos de sediciosos, terroristas y gente anti-sistema, que entre todos representan a la mitad de los votantes. Aunque Sánchez lo disfrace de apaciguamiento es en realidad una vil claudicación, porque desde la Grecia clásica a nuestros días, ya se sabe que intentar apaciguar al violento haciendo lo que él quiere, no sólo no trae la paz sino que aboca a la guerra. 
El partido mayoritario de oposición no muestra inquietud ni en medios ni en redes, las cuales hacen más que nada de aliviadero de pulsiones y sólo bajo una mirada superficial se las puede considerar como foros de opinión. Y el hecho de que autoridades autonómicas y el resto de poderes sociales callen también en este momento sólo puede deberse a que hay un acuerdo entre todos ellos. Consiste en considerar que lo que está en juego es articular un sistema que aísle la disidencia, pues toda consideración de valores superiores –que a la gente corriente como yo es lo que de verdad nos preocupa- ha dejado de tener importancia en el juego político. Ni sistemas de gobierno, ni Dios, ni patria, ni Rey… mandan únicamente los estómagos y las vergüenzas, pero eso sí, en una apariencia de libertad.
El espeso silencio informativo da cobertura a una frenética actividad clandestina: en algún lugar, mentes privilegiadas colocan las piezas de un sofisticado engranaje jurídico-político-económico que, una vez puesto en marcha, con fría precisión matemática irá clausurando una tras otra todas las instancias democráticas que aun resisten, para imponer un sistema totalitario aterrador, una férrea dictadura virtual, una distopía que superará con mucho las más atrevidas y esquinadas fantasías de poder que mente humana alguna haya podido concebir.
Es terrible, pero empiezo a confirmar muy seriamente que también VOX está metido en este paripé. Una vez más la realidad supera la ficción. En resumen, vamos hacia esa realidad virtual que hace nada era cosa de literatura. En el nuevo orden podrá uno ser lo que quiera: de izquierdas o de derechas, liberal o comunista, e incluso disidente, en VOX. En este último caso, por ejemplo, serás vilipendiado, se te impedirá el paso a muchos foros, se te perseguirá incluso y serás el muñeco de feria contra el que se dispara, pero aún así, estarás dentro del sistema, y todo ese padecer no será más que un papel, ni más ni menos meritorio que el de cualquier otro militante político; y por supuesto, totalmente inútil en el orden de cambiar la sociedad (yo ya sabía que VOX estaba infestado hasta la médula, pero comprobar que un reconocido intelectual del que recibo notificaciones en FB, diputado de VOX, cuelga esta temporada cosas tangenciales, evitando enfocar el grave asunto nacional, me ha hecho atar varios cabos y caer en la cuenta de que la realidad política es ésta, mal que me pese). 
Pero para imponer este nuevo orden necesitan aún sus promotores vencer ciertas inercias y resistencias, gestos del pasado que traicionan a muchos y ponen en aprietos a los jóvenes protagonistas de este cambio alucinante. Esto explica el puñetazo sobre la mesa que le fue ordenado ayer a Sánchez descargar sobre los ufanos gobernantes de Andalucía. Todos quedamos mudos y temblando… y los más “interesados” tomaron buena nota. Y a otra cosa mariposa, porque hoy ya se había echado tierra sobre el asunto, dejando claro que hay un amo-amo, al que no se le rechista, y que está dispuesto a hacer en España, y en todo el mundo, de su capa un sayo. Pero como, por esas inercias mencionadas y por esas poses impostadas del nuevo orden –en este caso las del PP- el guión del mazazo sobre San Telmo tuvo su (pequeño) revuelo mediático, al pico de audiencia logrado ayer le siguió hoy el anuncio de una de esas señoras elegantes de la UE -versión de los "señores de negro"-de que nuestro país no pasa el examen de economía ni de lejos… y que nos preparemos. Y ya está, con estos hilos en el telar, al jefe en funciones, títere del verdadero, no le chista ni Rita la Cantaora. Y, como nos indica el ABC, dado que hay un vacío legal en la Constitución, porque cuando se hizo no se preveían este tipo de situaciones, Sánchez puede estar en funciones el tiempo que quiera -como diciendo que nos guste o no, esa es nuestra suerte y nos la comeremos con patatas.
El futuro está ya en España llamando a la puerta; nadie lo ha visto aún, aunque algunos visionarios lo han imaginado y se las prometen muy felices. Pero éstos se van a llevar un gran desengaño; porque sus fantasías fracasarán como fracasaron las de quienes tuvieron en el pasado sueños de grandeza parecidos; y lo único que conseguirán será provocar, como siempre, un baño de sangre y reabrir la herida que no se cerrará nunca del Corazón de Cristo que late en su Cuerpo, que es la Iglesia. A pesar de todo, esta Iglesia santa y pecadora a la vez, sufriente y paciente, no dejará de rezar por todos, sin excepción, suplicando más misericordia para los más pecadores y pidiéndole a María que les obtenga el don de poder perdonar, de poder vivir con valentía en el tormento y de no sucumbir a la tentación de la tristeza.
Mi trato con Dios me da certeza sobre el diagnóstico y el pronóstico aquí vertidos, y de mi experiencia saco una recomendación:
Es impredecible cuánto puede tardar en consumarse esta nueva desolación en marcha, porque a Dios le siguen llegando oraciones sinceras que Él escucha y responde. Por otro lado, también en el pasado hubo grandes calamidades asolando a la humanidad y todas quedaron atrás. Así también puede suceder ahora que después de un tiempo de prueba para la humanidad, retorne ésta a su pureza perdida y el rostro de Cristo vuelva a brillar sobre nosotros. Como no lo sabemos, ante la oscuridad y el temor presentes, nuestra más sensata actitud es habitar en nuestra tierra como Dios manda: trabajando, proyectando un futuro, ayudando a nuestros hijos a crecer y formar un hogar, sin ceder nunca al desaliento ni caer en la melancolía de pensar que no hay salida; confiando sin límites, llevando una vida sobria y religiosa, y alzando las manos limpias de discordia al creador en todo momento. Y en medio de las asechanzas tenebrosas del maligno, sin perder la calma, ir presentándole al Señor en oración de súplica y alabanza, con acción de gracias, todas nuestras inquietudes, para que así su paz, que supera todo conocimiento, custodie nuestros corazones y nuestros pensamientos, dando vigor a nuestras almas y haciéndonos caminar por las alturas.

domingo, 24 de noviembre de 2019

¡VIVA EL REY!

¿Es tan malo que esté ya todo inventado?
Como el típico vaquero de un western, le di la vuelta a la silla y me senté apoyando los brazos en el respaldo, y les dije a mis alumnos: "Soy libre y puedo sentarme así si quiero... pero mi espalda se quejará pronto... y la silla fue pensada para que la espalda pudiera descansar." Luego les invité a decidir en su interior si también el ser humano tiene un diseño benéfico que conviene respetar.
Ya llevo un año apartado de las aulas y muchos más sufriendo acoso por ejercer de un modo veraz mi profesión. Ante la mentira que se nos avecina con este aborto de gobierno que se nos va a imponer, me entra angustia y me dan ganas de salir a la calle a gritarle a la gente el peligro que corre. Vengo avisando desde hace años en este blog de que esto iba a ocurrir. Y ya está aquí Sánchez con la rebaja... un proyecto siniestro y una nueva crisis en su maletín, para amordazar social y económicamente a los pocos ciudadanos críticos que aun quedan... mientras el PP sigue, tan contento, esperando... porque en realidad está a favor de ese nuevo orden que se nos quiere imponer, y su think-tank le ha dicho que conviene que sea "la izquierda" la que haga el trabajo sucio, la demolición de todo cimiento antiguo... En cuanto a VOX, lo tendrán entretenido con líos hasta que ya no tenga nada que hacer porque haya colapsado el edificio España.
Se pretende acabar de una vez por todas con la idea cristiana de lo que es el hombre: Una criatura destinada al Sumo Bien, surgida de la nada por el rebosamiento de amor de un Dios tan bueno que no puede hacer otra cosa más que amar.
Esta idea de hombre -la antropología cristiana- nos viene de la comunicación establecida por Dios con nosotros, la Revelación acontecida en la Historia. De no haber tenido lugar esa iniciativa divina, la civilización occidental no habría existido.
Así pues, para imponer un cambio de dirección a la historia, alejándola de su fin verdadero -que es la conversión con ese Dios-Amor- la filosofía, el derecho y la ética que conocemos y que han dado lugar a las sociedades 'libres' occidentales, tienen que desaparecer. Y tristemente, nuestros ojos ya lo están viendo.
Por ejemplo, Farenheit 451 es una ficción pero me consta que la realidad la está superando -incendios; robos; manipulación, falsificación y ocultación de fondos; privatizaciones de hecho; volcados en nichos herméticos de Bibliotecas Nacionales y Regionales, grandes y pequeñas, están ocurriendo- y un pensamiento único, vehiculado por 'la red', está disimulando el vacío resultante del asalto a la cultura. 
El trabajo de demoler la Historia desde sus cimientos es ímprobo, pero las obras van muy avanzadas. Como la Historia existe en la memoria de las personas, hace falta "cambiarles la cabeza", o anularles el cerebro, o, en el peor de los casos, sellarles la boca. Un aliado perfecto para esa operación es el fomento del vicio y el castigo de la virtud realizado desde el poder. Otras cosas, como encauzar los afectos hacia la pobre madre Naturaleza o ensalzar la vida animal, van en la misma dirección. Van en detrimento de edificar una sociedad con altos ideales de justicia y amor desinteresado. El acuerdo unánime de los partidos en esa funesta tarea es evidente, y la propia devastación humana en marcha adelanta su fin.
¿Hay un proyecto detrás? ¿O es el propio egoísmo 'natural' de los hombres el que está causando este cambio?
Nadie debería ignorar que la Historia -colectiva o personal- ha sido siempre una lucha entre dos principios irreconciliables, que simplificando podemos llamar el Bien y el Mal. El trabajo de los historiadores es tanto mejor cuanto más respeten la cabal interpretación de la presencia de esas fuerzas en las decisiones de las figuras que intervienen en la Historia; y la atribución por adelantado de una intencionalidad buena o mala en los actores -un prejuicio- nubla el correcto discernimiento de lo sucedido y confunde el camino de los pueblos. Desgraciadamente, la neutralidad del juicio depende más de la virtud del investigador que de los datos que maneja, y puesto que la vida virtuosa no está de moda, el saber está cada vez más trufado de mentira, más adulterado, lo cual va inclinando el curso de la historia hacia el mal. Y como la conducta individual está imbricada con el comportamiento de la colectividad, y una y otra se retroalimentan, la tendencia al mal es a la vez social e individual. Tener esto en cuenta nos ayuda a responder a la pregunta de si hay un proyecto detrás del cambio de orden... ¿estoy yo favoreciendo el mantenimiento del orden o por el contrario favorezco a las fuerzas que intentan romperlo? 
Los cristianos creemos que el fin de la historia es la instauración definitiva del Reinado de Cristo, que su proyecto vencerá. De igual modo que muchos nos sentimos llamados a colaborar con ese proyecto, a luchar bajo esa bandera, otros muchos se apuntan a la contraria. Existe un Dios-Hombre verdadero y existe su enemigo; y ambos tienen partidarios que son conscientes en mayor o menor grado de lo que sus acciones personales 'significan' -conocen el 'signo', la bandera que defienden. Está claro que de un lado el caudillo es Jesucristo y no sería raro que del otro lado hubiera también un capitán. Tal vez éste prefiera permanecer en la oscuridad, pues del mismo modo que Jesucristo es la Luz y se muestra a los suyos como tal, su enemigo es la sombra y se mueve entre sombras. Así los que trabajan para él aman la conspiración, el trabajo sucio, las encerronas...
Este 'oscuro personaje' quisiera arrebatarle el puesto a Dios. Es mentiroso desde el principio, y por eso niega que Dios sea Amor, y arroja todo tipo de sospechas sobre él. Intenta convencer al hombre -creado libre por ser imagen de Dios mismo- de que Dios no le quiere; de que Dios no es bueno. Y de que él mismo, el hombre, puede hacer un mundo mejor que el que Dios le ha regalado a condición de 'ser su esclavo'. En ese trabajo de engañar al hombre, la voz del enemigo le susurra día y noche la idea de sacudirse el yugo, los muchos yugos que nos hacen sufrir. Precisamente Jesús, que sabía perfectamente que esa era la principal tentación que lanzaba el enemigo, declaró públicamente muy pronto que no le era posible al hombre sacudirse el yugo, pero que cualquier yugo, llevado con Él, uncidos a Él, era suave, y la llave para conocer la verdad. Y ahí, en creer o no en ese "diseño" establecido por Dios y basado en su amor, es donde se la juega el hombre.
Por el drama que eso encierra, los cristianos tenemos la obligación moral de predicar; si no se predica la Buena Noticia, la que invita a creer en ese Amor revelado, que ha movido a tantos a dar la vida por los hermanos, se hace más difícil que la gente crea, por más que todos en nuestro interior oigamos la voz que nos llama a vivir amando.
En definitiva, y volviendo a la silla del principio, estamos envueltos en un intento de hacer un hombre nuevo, emancipado de Dios. Un hombre con un 'diseño' completamente distinto. No es la primera vez en la Historia que esto sucede, y ya sabemos lo que pasó en el siglo pasado. Pero esta vez los medios son más sofisticados y más terroríficos, porque el ataque, la destrucción masiva, se lleva a cabo de forma totalmente silenciosa. Aunque de hecho vivamos en guerra, las bajas no se pueden atribuir a la acción de un enemigo visible: uno se muere por aislamiento social, por una adicción, por la falsa piedad de otros, por tristeza, porque "no estaba bien"...
Pero no puede estar bien el que "sin poder hacer nada" ve que esa lucha con armas inhumanas se está llevando por delante la vida de muchas personas que no sospechan que otros los están empujando a la muerte... y ve también que él mismo es empujado -en medio de una gran desolación- a correr esa misma suerte...
La cuestión es que sólo Dios puede hacer algo nuevo, y el hombre, 'defectuoso como es', sólo puede ser 'distinto y mejor' en cuanto ande tras las huellas de Jesucristo, que está vivo y todo lo hace nuevo. El intento que se está llevando a cabo de crear al margen de Dios un orden nuevo está condenado al fracaso. Sólo Dios es creador, y todo lo demás... criaturas. 
Mientras no se destape este perverso plan en marcha de 'hacer hombres nuevos', sufriremos... pero la soberbia y la violencia no quedarán impunes; los que están arruinando la Tierra lo van a pagar; el que más poder tenga tendrá un juicio más riguroso, el que menos, uno menos severo. Y el resto, los que perseveren en su fe en el Amor hasta el final, se salvarán.
























miércoles, 20 de noviembre de 2019

CURA: MAESTRO, AMIGO, MODELO, GUÍA... Y PADRE

"Si Jesús nos llama no es para un trabajo, es para una amistad".

“Arte de las artes es la guía de las almas” 
6. La solicitud particular por la salvación de los demás, por la verdad, por el amor y la santidad de todo el Pueblo de Dios, por la unidad Espiritual de la Iglesia, que nos ha sido encomendada por Cristo junto con la potestad sacerdotal, se realiza de varias maneras. Ciertamente son diversos los caminos a lo largo de los cuales, queridos hermanos, desarrolláis vuestra vocación sacerdotal. Unos en la pastoral común parroquial; otros en tierras de misión; otros en el campo de las actividades relacionadas con la enseñanza, la instrucción y la educación de la juventud, trabajando en ambientes y organizaciones diversas, y acompañando al desarrollo de la vida social y cultural: finalmente, otros junto a los que sufren, a los enfermos, a los abandonados; a veces, vosotros mismos clavados en el lecho del dolor. Son varios estos caminos, y resulta casi imposible citar separadamente cada uno de ellos. Necesariamente estos son numerosos y diferentes, ya que la estructura de la vida humana, de los procesos sociales, de las tradiciones históricas y del patrimonio de las distintas culturas y civilizaciones son diversos. No obstante, en medio de estas diferencias, sois siempre y en todo lugar portadores de vuestra especifica vocación: sois portadores de la gracia de Cristo, Eterno Sacerdote, y del carisma del Buen Pastor. No lo olvidéis jamás; no renunciéis nunca a esto; debéis actuar conforme a ello en todo tiempo, lugar y modo. En esto consiste el arte máxima a la que Jesucristo os ha llamado. “Arte de las artes es la guía de las almas" escribía S. Gregorio Magno.
Os digo, por tanto, siguiendo sus palabras: esforzarse por ser los "maestros” de la pastoral. Ha habido ya muchos en la historia de la Iglesia. ¿Es necesario citarlos?. Nos siguen hablando a cada uno de nosotros, por ejemplo, San Vicente de Paúl, San Juan de Ávila, el Santo Cura de Ars, San Juan Bosco, el Beato Maximiliano KoIbe, y tantos otros. Cada uno de ellos era distinto de los otros, era él mismo, era hijo de su época y estaba al día con respecto a su tiempo. Pero el “estar al día” de cada uno era una respuesta original al Evangelio, una respuesta particularmente necesaria para aquellos tiempos, era la respuesta de la santidad y del celo. No existe otra regla fuera de ésta para “estar al día" en nuestro tiempo y en la actualidad del mundo. Indudablemente, no pueden considerarse un adecuado “estar al día” los diversos ensayos y proyectos de “laicización" de la vida sacerdotal.
Dispensador y testigo
7. La vida sacerdotal está construida sobre la base del sacramento del Orden, que imprime en nuestra alma el signo de un carácter indeleble. Este signo, marcado en lo más profundo de nuestro ser humano, tiene su dinámica “personal”. La personalidad sacerdotal debe ser para los demás un claro y límpido signo a la vez que una indicación. Es ésta la primera condición de nuestro servicio pastoral. Los hombres, de entre los cuales hemos sido elegidos y para los cuales somos constituidos (cfr. Heb 5, 1), quieren sobre todo ver en nosotros tal signo e indicación, y tienen derecho a ello. Podrá parecernos tal vez que no lo quieran, o que deseen que seamos en todo “como ellos”; a veces parece incluso que nos lo exigen. Es aquí necesario poseer un profundo sentido de fe y el don del discernimiento. De hecho, es muy fácil dejarse guiar por las apariencias y ser víctima de una ilusión en lo fundamental. Los que piden la laicizacion de la vida sacerdotal y aplauden sus diversas manifestaciones, nos abandonarán sin duda cuando sucumbamos a la tentación. Entonces dejaremos de ser necesarios y populares. Nuestra época está caracterizada por varias formas de “manipulación” del hombre, pero no podemos ceder a ninguna de ellas[5]. En definitiva, resultará siempre necesario a los hombres únicamente el sacerdote que es consciente del sentido pleno de su sacerdocio: el sacerdote que cree profundamente, que manifiesta con valentía su fe, que reza con fervor, que enseña con íntima convicción, que sirve, que pone en práctica en su vida el programa de las Bienaventuranzas, que sabe amar desinteresadamente, que está cerca de todos y especialmente de los más necesitados.
Nuestra actividad pastoral exige que estemos cerca de los hombres y de sus problemas, tanto personales y familiares como sociales, pero exige también que estemos cerca de estos problemas “como sacerdotes”. Sólo entonces, en el ámbito de todos esos problemas, somos nosotros mismos. Si, por lo tanto, servimos verdaderamente a estos problemas humanos, a veces muy difíciles, entonces conservamos nuestra identidad y somos de veras fieles a nuestra vocación. Debemos buscar con gran perspicacia, junto con todos los hombres, la verdad y la justicia, cuya dimensión verdadera y definitiva sólo la podemos encontrar en el Evangelio, más aun, en Cristo mismo. Nuestra tarea es la de servir a la verdad y a la justicia en las dimensiones de la “temporalidad” humana, pero siempre dentro de una perspectiva que sea la de la salvación eterna. Esta tiene en cuenta las conquistas temporales del espíritu humano en el ámbito del conocimiento y de la moral, como ha recordado admirablemente el Concilio Vaticano II[6], pero no se identifica con ellas y, en realidad las supera: “Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni vino a la mente de hombre lo que Dios ha preparado para los que le aman”  (1 Cor 2, 9). Los hombres, nuestros hermanos en la fe y también los no creyentes, esperan de nosotros que seamos capaces de señalarles esta perspectiva, que seamos testimonios auténticos de ella, que seamos dispensadores de la gracia, que seamos servidores de la Palabra de Dios. Esperan que seamos hombres de oración.
[De la Carta a los Sacerdotes en Jueves Santo; de San Juan Pablo II]

Según las palabras del Papa santo, un sacerdote encontrará su verdad, su más profunda identidad y, por tanto, su mayor bienestar, cuando viva configurado con Cristo entregado por amor y pastor de almas. En esta doble dimensión, los caminos serán diversos pero irán hacia la santidad de vida que llena de sentido la vocación sacerdotal. El sacerdote será entonces un signo y una indicación para el pueblo, colmando la misión que Dios le encomendó.
Esta más que difícil tarea, reservada a unos pocos elegidos, se resiente hoy gravemente porque la desacralización de la vida permea también en la vida de los sacerdotes. Y la orfandad del pueblo es cada vez más dramática.
Ha sido un acierto del Seminario Metropolitano invitar a Jacques Philippe a hablarles a los estudiantes de la "Paternidad Espiritual del Sacerdote". Estaban también invitados los curas y religiosos, lástima que acudieran tan poquitos. Yo tenía mucho interés porque su libro "La Paz Interior" me había ayudado mucho, y no me defraudó.
Hacia las 20:15, en una mesita colocada a un lado del presbiterio, tomó sitio el ponente, vestido con su hábito de la orden de las Bienaventuranzas. Eligió la Carta a los Sacerdotes en Jueves Santo, de San Juan Pablo II, como marco; y desde ella enfocó la "paternidad" como la necesidad de ser antes que padre, hijo, para tomar del Padre lo que luego se va a entregar a los hombres, tal como hizo Jesús. Y así justificó que su charla versara sobre la oración.

"La oración es un acto de fe, esperanza y amor"

Acto de fe: "Creo que Dios me ama, que existe" -así de sencillo y esencial. Ese acto de fe me pone en contacto con Dios incluso en los momentos de sequedad; de forma secreta pero verdadera Dios nos toca el corazón cuando rezamos con fe.

Acto de esperanza: (En esto fue en lo que más se extendió) "Espero algo de Dios, espero en su Amor y en su Misericordia". Cuando la luz de Dios nos hace ver nuestro pecado se hace más necesaria la esperanza: "Veo que no soy mejor que los otros (Elías bajo la retama). Pero lo acepto poniendo en Ti mi esperanza; en tu Amor espero, confío". Desde lo profundo 'grito a Ti'. Uso mi pobreza sentida para gritar a ti, como un niño que corre a su padre para ser sanado, salvado. Jesús nos invita a rezar como un pobre (no como un santo). La oración es camino de humildad (el ejemplo nos lo da el publicano). También encontramos esto en los Salmos: "Un pobre grita; el Señor lo escucha". Esa oración atraviesa las nubes. "Señor, ven en mi ayuda... Señor, escucha mi oración". La oración puede ser adoración, alabanza, acción de gracias... pero también 'grito del pobre'. Dios nos concede la conversión cuando la deseamos de verdad. Si uno no espera más, no le vendrá esa conversión. Recibiremos la humildad con la esperanza. 
"Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo, espera en el Señor".

Acto de AMOR: La oración expresa deseo de darme a Dios del todo. Acto de fidelidad, día a día: "Quiero ser tuyo". Si Jesús nos llama no es para un trabajo, sino para una amistad.
La oración pura es: "Rezo para Ti". Y en la oración por los demás: Dios lo hará, Él sí puede. Es Dios quien quiere amar en mí. La actitud principal es ACOGER con fidelidad y gratitud. En mi pobreza acojo el amor del Padre; me dejo amar. No es fácil creer en el Amor de Dios pero es necesario. Si queremos dar, hay que recibir.























miércoles, 13 de noviembre de 2019

ULTIMÁTUM

Sangre derramada para la salvación del mundo: vino nuevo que alegra el triste corazón del pecador
Escribo con el único fin de obedecer a Dios, que nos manda amar a los hermanos como a nosotros mismos. Esta ley es superior a las humanas y entra en contradicción con ellas cuando están corrompidas. En esto no hay duda ni temor: han sido muchos los cristianos que han desobedecido las leyes de su tiempo por injustas.
Soy docente desde hace 34 años, e hijo de docentes. Conozco la educación de tiempos de Franco y la nuestra, y estoy en condiciones de afirmar que aquella superaba con mucho a la actual. El deterioro educativo ha sido imparable y aún va a peor. Estamos entrando en una etapa de adoctrinamiento salvaje.
Sánchez-Iglesias-Ortúzar-Junqueras, van a gobernar España haciendo violencia sobre la mitad de los españoles. Para ello usarán el terror y la estorsión sobre el que piensa diferente. Ya hace tiempo que lo vienen haciendo conmigo.
Todos ellos son títeres que escuchan la voz del que solo quiere dividir para medrar él. No temen a Dios ni les importan las personas y se pueden convertir en tiranos en un abrir y cerrar de ojos.
Su extravío y su pecado les nubla la mente y llegan a creerse sus fábulas, y atacarán a los que piensan diferente porque se creen autorizados a juzgar y condenar. Tenemos así por delante una pesadilla:
Nos quitarán a nuestros niños desde que nacen para "civilizarlos", impidiendo que los padres les transmitan sus "esquemas erróneos de pensamiento que son causa de violencia y división en la sociedad: Contra la mujer; contra la Madre Tierra; contra la verdad histórica; contra el derecho sobre el propio cuerpo; contra el progreso; contra el ídolo de la democracia..."
Asi mismo decretarán arbitraria (y sádicamente) la muerte de muchos seres, considerando que gastar dinero en ellos es para su daño y que la ley de la solidaridad obliga a gastarlo en otros ciudadanos que lo necesitan más.
Ejercerán un control total sobre toda actividad económica, suprimiendo de hecho el ejercicio autónomo de cualquier profesión u oficio; esclavizarán a la población con tasas abusivas; la debilitarán con el fomento de toda clase de perversiones y vicios; y le arrancarán el ánimo mediante el abuso del poder. 
No hay escapatoria puesto que todos los partidos están envueltos en este proyecto para que la impostura se disimule por el mantenimiento del trampantojo de la democracia. Será una agonía dolorosísima... si Dios no lo remedia. La soledad de las personas será espantosa; y por el distanciamiento impuesto entre unos y otros, por el aislamiento, cuando echemos de menos a alguien durante un tiempo, no sabremos si es que le han hecho desaparecer. En esta sociedad, cada cual será policia y juez de su vecino, al estar en juego la seguridad propia si se entra en contacto con disidentes de la ideología dominante. Entramos, ciertamente, en una sociedad terrorífica.
La educación y la sanidad degenerarán de su función original y se convertirán -ya lo son de hecho en gran parte- en medios de control y de exterminio.
El juego se ha terminado. Los que siguen tratando frívolamente la política en las redes son abiertamente culpables de engañar a la población. A partir de ahora ¡sálvese quien pueda!
Ante este panorama solo caben dos cosas: A Dios rogar y con el mazo dar. Quien pueda, tiene el deber moral de hacerlo. Y no lo digo yo, lo dice la sangre de un inocente que clama mejor a Dios que la de Abel para que se acabe el mal sobre la tierra.

martes, 12 de noviembre de 2019

UN DÍA GLORIOSO

Eichman ejecutó la "solución final" con cámaras de gas.

Sánchez la mejoró matando en los vientres, en las escuelas y en los hospitales.
San Josafat fue obispo y mártir, un fuera de serie en lo suyo. Estimó más la gloria de Dios que su propia vida, y Dios le recompensó con una entrada triunfal en el cielo, y pasándolo a la historia como un ejemplo a seguir. 
La situación de VOX es muy complicada porque la situación del mundo también lo es. Antes de describirla, os propongo hacer una oración conmigo, el Salmo 91 (que es como decir 19 pero al revés):
"Es bueno dar gracias al Señor y tocar para tu nombre, oh altísimo,
proclamar por la mañana tu misericordia y de noche tu fidelidad,
con arpas de diez cuerdas y laúdes sobre arpegios de cítaras.
Tus acciones, Señor, son mi alegría, y mi júbilo, las obras de tus manos.
¡Qué magníficas son tus obras, Señor, qué profundos tus designios!
El ignorante no los entiende ni el necio se da cuenta.
Aunque germinen como hierba los malvados y florezcan los malhechores,
serán destruidos para siempre.
Tú, en cambio, Señor, eres excelso por los siglos.
Porque tus enemigos, Señor, perecerán, los malhechores serán dispersados;
pero a mí me das la fuerza de un búfalo y me unges con aceite nuevo.
Mis ojos no temerán a mis enemigos, mis oídos escucharán su derrota.
El justo crecerá como una palmera y se alzará como un cedro del Líbano:
plantado en la casa del Señor, crecerá en los atrios de nuestro Dios;
en la vejez seguirá dando fruto y estará lozano y frondoso,
para proclamar que el Señor es justo, que en mi roca no existe la maldad."

El domingo estuve de apoderado para VOX en un colegio. Observé nada más llegar que el PSOE colocaba en las cabinas montones más gordos para su partido. Cuando maniobré para no quedarme atrás me pusieron en evidencia delante de todos. Luego vi que era una mafia, los típicos que manejontean la cosa pública del barrio. Estuve solo todo el día, mientras que en el colegio de al lado, con el mismo número de mesas, hubo cuatro de VOX. La razón es que el responsable de VOX en Toledo y yo nos conocíamos de antes, de un lance con la justicia donde él no tuvo reparo en mentir. 
Yo fui un joven moderno, que se tatuó y llevó piercing hace 40 años. Luego me vi con el agua al cuello y encontré la salida en la religión de mis mayores. Con el tiempo y una buena formación cristiana empecé a entender a fondo el significado de todas mis experiencias anteriores. Desde el momento mismo en que me decidiera a volver a la Iglesia -a la fuerza ahorcan- me di cuenta, aun estando humanamente hecho polvo, que había encontrado por fin el camino que toda la vida había estado buscando sin saberlo. Me tomé en serio mi amistad con Jesucristo y Él satisfizo con mucho mis expectativas; no me ha dejado solo ni un instante desde entonces, llenándome de felicidad con lo que de Él me va dejando conocer. Por pura permisión suya me topé aquí en Toledo con el Anticristo, que para los novatos es como decir "las personas seducidas por el espíritu del Ángel Caído, que son, por tanto, contrarias a Dios". De hecho, ahora sé que el Todopoderoso me hizo venir aquí para enfrentarme con esas personas. Lo explica mejor que yo Juan Manuel de Prada
La cosa empezó pronto, al darme de bruces en mi cole con una señora feminista muy influyente. Durante siete años, una serie de carambolas me fueron desvelando que hay una superestructura en la Administración capaz de ejercer el gobierno de hecho para su propio beneficio; que alcanza a todas las esferas sociales, incluida, cómo no, la Iglesia, de lo cual ya he empezado a hablar el otro día. Cuando San Pablo se refiere al Anticristo, y dice que ya está en el mundo y actuando, y que "ya sabemos todos qué es lo que lo está frenando", se está refiriendo a la Eucaristía, cuya eliminación es el objetivo que el susodicho se ha propuesto, porque es el obstáculo para que él sea investido de nuevo Príncipe del Mundo.
Las elecciones han sido manipuladas, con toda seguridad. Puesto que el poder está controlado, la operativa digital y propagandística está en manos de los malvados y es imposible hacer nada en este campo al margen de su voluntad. El fulgurante ascenso de VOX, la desintegración de Rivera que vino a escena para este momento y que es especialista en tirar la piedra y esconder la mano, y la imposibilidad matemática de una mayoría estable, huelen a cuerno quemado. El abrazo entre villanos de esta tarde ante una clientela espantada por el rancio olor a trabajo y orden de VOX, no fue un lance democrático más. Fue el fin de la democracia en España y en el mundo. Se abre así la era de la dictadura del relativismo, que ha roto todos los cordones que se le intentaban poner y lo ha hecho además con la burla de hacernos creer que con VOX podríamos ponerle freno. El hecho de que ante semejante acuerdo no saltara ninguna alarma política ni mediática, de que nadie, ni siquiera VOX, dijera que eso significa el fin de la libertad en España, es el hito final en la conquista del mundo que el Anticristo lleva años forjando. Si cae España, él se encumbra. Está casi toda la población de acuerdo: los que están en el ajo y los que viven como si Dios no existiera o no fuera Dios del todo. Solo unos pocos, entre los que me cuento, que estamos dispuestos a morir antes que a negar la ley de Dios, vivimos con verdadero horror este momento. Ni Casado, ni Santiago, ni Pío Moa... Sólo algunas almas, en la intimidad con Dios, estamos llorando por el mal que le viene al mundo encima.
Ese gobierno impío que se proyecta no tiene más finalidad que acabar con la fe católica. Cataluña o España le da lo mismo, de hecho, lo más probable es que con él no se separe Cataluña, porque ya no lo necesitará, ya que una España sin  trabas morales es para los mercaderes que gobiernan Cataluña muchísimo mejor que la independencia. O sea, destruirán con sus leyes inicuas y entrando a saco en el sistema escolar todo lo que quede de cristiano, y acabarán con el ministerio sacerdotal y con los sacramentos. Las Iglesias, ante la pasividad de su jerarquía, se reconvertirán en ONGs definitivamente y la abominación se elevará a los altares. Pero como ya se nos ha dicho... será por un breve tiempo, después del cual el aliento del Señor destruirá al malvado y el Reino de Dios será establecido para siempre. Los que perseveren hasta el final se salvarán. 

























lunes, 11 de noviembre de 2019

LAS POLIS DE AVELLANEDA

No es fácil ser poli, y qué importante es que haya polis buenas, aunque sean brutas...
El que solíamos llamar "cuarto poder" le ha tomado la delantera a los otros tres, que además 'ya no son lo que eran'. Después de la histórica jornada electoral de ayer, eché un vistazo a los periódicos de nuestros vecinos: Francia, Italia, Reino Unido, Portugal, y vi que son lo mismo que los de aquí: una propiedad de DonDin. Por eso ya le están segando la hierba bajo los pies a Abascal. Curiosamente, es en España donde, por astucia, se suaviza más el ataque: El País ha pasado de criminalizar a VOX a llamarlos "ultranacionalistas". 
El caso es que "la voz" de los que no la teníamos ya resuena claramente en el Congreso, y esto es una buena noticia y da esperanza a los que pretendemos una España más sana, con un sentido de la libertad real, con amor a la Patria y a la familia no de boquilla sino de verdad. Esta bonanza es por supuesto, un momento de oro para destapar fraudes y clausurar nidos de corrupción, y es un deber moral aprovecharlo.
Hoy he ido a la Comisaría para dar cierta información importante a la UFAM (Unidades de Atención a la Familia y a la Mujer). El agente que me recibió llamó arriba por teléfono y me dijo que bajaría alguien a buscarme a la sala de espera. Como al cuarto de hora llegó una policía que me recordó a Kate Beckett -la detective de Castle que encandila a mi hija- aunque a la española (con menos glamour y más brío). Yo estaba de espaldas, mirando por la ventana, y al darme la vuelta, ella hizo ademán de decepcionarse (como si esperara algo distinto) y, haciendo un gesto ambiguo que señalaba una de las puertas de la oficina de denuncias, me dejó allí tal cual. 
Seguí esperando, y a la media hora salió un policía con un boli y una libretita para anotar mi teléfono y despacharme (ya sabéis algunos lo que eso me hizo recordar...).
Pero con la práctica se aprende y le dije rápidamente al agente que no, que prefería volver las veces que hiciera falta, "que era tan importante mi asunto que me tomaría todas las molestias que fuera necesario para abordarlo". Y parece que eso le convenció y nos despedimos.  
Volví por la tarde, en el rato que mi hija estaba entrenando. Otro policía, otra llamada, otra espera... y otra Kate pero morena, morena... -ya empiezo a imaginar a mi hija resolviendo casos... Se presentó como la Jefa de la Policía Judicial ('ésta debe de ser alguien importante', pensé). Ni medio segundo me dejó para recrearme en películas, instándome con autoridad a que le soltara todo rápidamente... y así lo hice, tal cual. En dos minutos había abierto ante ella un caso que implicaba a muchas familias y un gran bien social. Le dije que mi formación de psicólogo me había ayudado a ver lo que estaba pasando, y esto debió impresionarla porque aflojó un poco su pose de agente dura y la vi más suave, más mujer.
Pero tal vez "por verse así", por algún cruce de cables con "lo que se lleva ahora", me interrumpió y me dijo más o menos esto: "Es Vd. un perfecto idiota", y se fue. Pero una vez más, mi entrenamiento me permitió gestionar aquel imprevisto sin que me afectara gran cosa; de hecho, me esperaba algo así, porque la última vez que había ido con un asunto parecido me habían tratado como a un delincuente y se habían presentado al día siguiente ante quien podía aclarar el delito para decirle que un chiflado les había estado incordiando con una película y que no les extrañaría que volviera de nuevo contando que le intentaban secuestrar por ser íntimo del Rey o algo parecido. En fin, yo, muy tranquilo, me senté un rato a ver en qué paraba aquello, al cabo del cual, siendo ya la hora de ir a por mi hija, escribí en un papel cuatro letras y firmé cordialmente con mi nombre completo. En la nota le recordaba a la súper-agente lo que le había dicho acerca del caso, y me disculpaba por no haber podido esperar más tiempo. Cuando se la iba a dar al policía de la garita vi salir por la puerta del parking a nuestra Kate hablando por teléfono, por lo que posiblemente tuviera entre manos algún caso urgente que la obligara a salir corriendo... 
No disfruto nada metiéndome en estos berenjenales, o, bueno... sí, disfruto mucho, porque cuando estoy temblando por lo que me puede suceder, de una u otra manera siempre se me "presenta" Jesucristo tierno, agradecido, amable, comprensivo, protector... y, creedme, amigos, ESO, no hay experiencia que lo iguale. Dios es todo... todo lo que desea el corazón humano. Por eso sigo adelante sin desmayo, a pesar de los muchos contratiempos, aprietos, privaciones, persecuciones y desprecios que sufro por Jesús. De lo cual, cada vez más, también yo estoy orgulloso, porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.
























sábado, 9 de noviembre de 2019

MÁS MOSTAZA


«¿A qué es semejante el Reino de Dios? ¿A qué lo compararé? Es semejante a un grano de mostaza, que tomó un hombre y lo puso en su jardín, y creció hasta hacerse árbol, y las aves del cielo anidaron en sus ramas».
No podemos erradicar el mal del mundo, pero podemos renunciar a formar parte de él. Sufriremos violencia, inevitablemente, pero por ser hijos de Dios e hijos de María, podremos responder a ella con mansedumbre. Y después de un breve recorrido por este valle de lágrimas -que eso es, ciertamente, la vida- alcanzaremos el descanso ansiado y nuestra existencia habrá tenido sentido.
A menudo los árboles no nos dejan ver el bosque y conviene subirse a uno de ellos de vez en cuando para mirar más lejos. Por eso os he recordado cuál es el sentido de la vida. Pero teniendo eso bien claro, también nos conviene recordar las recomendaciones cristianas para andar ese camino.
La principal es ésta: Cristo camina contigo. Él es, de hecho, el camino... Él te ayudará en todo. 
Suele plantearse una objeción: "Es que no le vemos. Si está y no le vemos ¿de qué nos sirve?" Aquí justamente está la diferencia entre un cristiano y uno que no lo es. En la fe. Si crees que está, tu camino es aprender a vivir con Él. Date cuenta, en primer lugar, de Quién es Ése que va contigo. Es Dios. Es Amor, todopoderoso y omnisciente. Te ama infinitamente; te salva sí o sí; sabe hasta lo que vas a hacer. Ponerle pegas a este Dios es ignorancia; dudar de su protección es pecado; negar su intervención luminosa es imperdonable.
Surge otra objeción: "Es que soy humano". Justamente esa dificultad provocó que Dios se hiciera uno de los nuestros. Y al hacerlo ya no cabe esa excusa. Él es tan humano como tú. Puedes dudar, puedes serle infiel, puedes quejarte, pero lo que no puedes es dejar de creer que camina contigo. Esa es una tentación contra la que hay que estar en guardia permanente, porque conduce a la perdición. Y la Iglesia, que es madre y sabia, nos avisa e instruye para combatir ese peligro.
Lo principal de esa enseñanza de la Iglesia es mantener el estado de gracia mediante los sacramentos y el diálogo con Jesús; hacer vida de la Palabra; y vivir la fe en comunidad.
Una vez en el mundo, la Iglesia, como buena madre, nos enseña a caminar solos, porque la gloria del Padre, que Ella quiere,  es que demos fruto abundante y permanente. Estará siempre con nosotros, pero respetando nuestra autonomía, nuestra libertad. 
Hay una gran confusión en torno a nuestra religión, al decir que establece obligaciones y prohibiciones. "No puedes hacer esto... Tienes que hacer esto otro... Eso es pecado...". Y a partir de ahí, se le cuelga el sanbenito de que limita la libertad humana, lo cual es absolutamente falso.
Por estar hecho el hombre a imagen de Dios, tiene un alma inabarcable para el juicio humano. Sólo el Espíritu Santo puede escrutar lo que hay en nuestro corazón. Y en medio de una Naturaleza sometida a la frustración por el pecado, el misterio del hombre permanece inaccesible para los humanos, haciendo que el juicio de sus obras no pueda realizarse más que a la luz de la misericordia de Dios revelada en Cristo Jesús. Cuánto más cerca de Dios esté un alma, más penetrara en el abismo del corazón humano y más iluminador y sanador será su juicio y su consejo.
De modo que es la fe la que nos salva y no la ley -una lista de preceptos- como suele creerse; de aquí que San Agustín dijera: "Ama y haz lo que quieras". 
En este valle de lágrimas, según vamos avanzando, vamos conociendo más y mejor a qué conduce la ausencia de Dios en las personas. Son tantas las asechanzas y peligros a los que tenemos que enfrentarnos, y son tan oscuros los parajes sin Dios, que por si la orden de Jesucristo Resucitado no bastara: "Id por todo el mundo anunciando el Evangelio y bautizando en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñando a las gentes a poner en práctica todo lo que Yo os he mandado", la conmoción ante la pobreza del hombre sin Dios puede fundir el corazón más duro.
Al que camina con Dios se le abre el entendimiento y se le hace más perentorio el mandato de la evangelización. Caritas Christi Urget Nos, dice San Pablo. La urgencia no es fanatismo ni fatalismo, no es tampoco protagonismo ni falta de paz, y por supuesto, no es imaginación calenturienta. 
Caminar con Jesús te hace ducho en distinguir la tiniebla de la luz verdadera y el falso amor del verdadero. La decisión de fiarte de Jesús se afianza dando pasos de fe, y en esa medida crece el conocimiento de la Verdad. "Si guardáis mi palabra, conoceréis la verdad y la verdad os hará libres". 
Crecen a un tiempo la verdad y la libertad, crece en definitiva la esperanza y con ella el amor, y se afianza la fe; las virtudes se retroalimentan unas a otras y la persona crece hacia su fin último, su plenitud en el amor, su fecundidad aquí en la tierra, para la vida eterna.
En el camino Dios te va desvelando cuál es la misión que tiene para ti, sólo en el camino, como a los de Emaús. Eso quiere decir que lo primero es Jesús, o sea, ponerse a caminar fiándose de Él. Y a partir de ahí irás viendo cada día, y no por anticipado y de una vez por todas, qué tienes que hacer. Cristo es Hoy, ahora, presente. No está Jesús en ningún otro sitio si no está en el ahora de tu vida; desde luego no reside en los circuitos cerebrales que dan consistencia a tus ideas. A Él no se le puede "archivar, relegar, aparcar, postergar" y luego decir que uno está haciendo su voluntad. 
Descubrir sin dejar de caminar esas "órdenes" de Jesús es una tarea apasionante, trepidante por demás. Es un thriller de primera, nada comparado con los proyectos meramente humanos, por más que a éstos les acompañe el fasto y los oropeles, que son un cebo.
A veces nos puede parecer excesiva la exigencia; fácil, desde luego, no es. Pero se van adhiriendo a nosotros ciertos "tejidos" que al principio no estaban y que nos aseguran para aguantar el tirón. O sea, va surgiendo una nueva criatura en contacto con la divinidad, de modo que, imperceptiblemente, una cierta transformación nos capacita para vivir fuera de nosotros mismos, haciendo viejos y nuevos al mismo tiempo, todos los hábitos en que vivimos y crecemos. Somos y en cuanto somos, dejamos de ser lo que éramos. Esta forma de vivir es propia de la libertad, un trampolín para la pulverización de los límites: Salir de uno mismo, vivir en lo  que aún no somos, estar salvados en la esperanza.